Fusión con Škoda Pilsen en 1925
Para fortalecer y mantener su posición, así como modernizar su fábrica, L & K busca un socio fuerte. Para entonces, ya fabrica camiones, autobuses, motores de avión y máquinas agrícolas, además de coches.
En 1925, L & K se fusiona con la empresa industrial más grande del país, Škoda Pilsen. Esto supone el final de Laurin & Klement y el comienzo de Škoda como marca. El resultado es una producción en cadena de automóviles elegantes, equipados con detalles selectos y el triunfo en muchas competiciones internacionales.
La Gran Depresión de 1929 ralentiza el progreso de Škoda, pero no lo detiene. Aparece otro modelo de éxito: el Popular.